Llevo años entre fogones y hojas de cálculo, ayudando a que la cocina y los números vayan de la mano. Mi trabajo es simple de decir y exigente de hacer: que tu negocio gane rentabilidad sin perder su esencia.
Creo en una hostelería que cuida el producto y también la caja. He visto demasiadas cocinas con talento y sin rumbo: cartas interminables, costes que nadie controla y equipos que apagan fuegos cada servicio. Mi trabajo es poner orden en todo eso.
Me interesa que tu cocina funcione aunque tú no estés: con procesos claros, escandallos al día, compras bajo control y una carta que de verdad deja margen. No busco recetas mágicas, busco sistemas que se sostienen.
No vengo a imponer un manual. Me meto en tu cocina, escucho a tu equipo y adapto cada cambio a tu realidad: no es lo mismo un bar de barrio que un hotel o un catering.
Te digo lo que veo, aunque no sea lo que esperas. Sin humo ni promesas vacías.
Trabajo con tu equipo, en tu cocina. Los cambios se explican y se acompañan.
Todo se mide. Si algo no mejora la cuenta o el día a día, no lo hacemos.
Si en tu cocina hay más prisa que orden, o los números no cuadran como deberían, probablemente pueda ayudarte.
Analizo cocina, cartas, costes y procesos para ver qué está pasando de verdad.
Prioridades claras y medibles: qué tocamos primero y qué resultado buscamos.
Lo aplicamos en cocina contigo y tu equipo, no en un PDF que nadie abre.
Medimos, ajustamos y consolidamos para que el cambio se mantenga en el tiempo.
Cuéntame qué necesita tu cocina y vemos cómo puedo ayudarte.